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viernes, 13 de julio de 2012

Cómo no apresurarse, Leo Babauta


"La naturaleza no se apresura, sin embargo, todo lo logra."  Lao Tsé
  Considera la frase anterior de Lao Tsé, padre del taoísmo, ¿cómo puede ser verdad eso? ¿Es posible nunca tener prisa y poder hacerlo todo?
Parece contradictorio para nuestro mundo moderno, donde todo es prisa, donde tratamos de aprovechar cada minuto del día tanto como sea posible y que si no estamos ocupados, nos sentimos improductivos y perezosos. De hecho, a menudo competimos tratando de mostrar lo ocupados que estamos. ¡Tengo ciento de proyectos que hacer! ¿Ah, sí? ¡Yo tengo diez mil! El ganador es la persona que tiene el horario más loco, que corre de una cosa a otra con la energía de un colibrí, porque, obviamente, eso significa que es más exitosa e importante. ¿Correcto? 

Tal vez no. Tal vez estamos jugando el juego equivocado - hemos sido condicionados a creer que el más ocupado es el mejor, pero de hecho la velocidad para hacerlo no es tan importante como la atención que ponemos en hacerlo. Tal vez vamos a la velocidad equivocada. Si estamos constantemente aprisa, quizá nos perdamos la oportunidad de la vida misma. Vamos a dejar de lado la obsesión por la velocidad, a bajarla un poco, aquietarnos y disfrutar de la vida. Y aún así tener todo listo.

Veamos cómo.
Un cambio de mentalidad
El paso más importante es la comprensión de que la vida es mejor cuando te mueves a un ritmo más lento y relajado; en vez de apresurarte, correr y tratar de hacer demasiadas cosas cada día. En lugar de eso, hay que sacar el máximo provecho de cada momento.
¿Un libro es mejor si aceleras la lectura, o si te tomas tu tiempo y te sumerges en él? ¿Una canción es mejor si la oyes superficialmente, o si te tomas el tiempo para escucharla con atención? ¿La comida es mejor si la tragas, o si saboreas cada bocado y realmente aprecias el sabor?
¿Tu trabajo es mejor si estás tratando de hacer diez cosas a la vez, o si realmente te concentras  en una tarea importante a la vez? ¿El tiempo que pasas con un amigo o ser querido es mejor si tienes una reunión apresurada, interrumpida por tus correos electrónicos y mensajes de texto, o si puedes relajarte y ponerle atención a la persona? La vida como un todo es mejor si vas despacio y te tomas el tiempo para saborearla, para apreciar cada momento. Esa es la razón más simple para no apresurarse.
Así que necesitarás cambiar tu forma de pensar (si es que estás atrapado en una rutina acelerada). Para hacerlo, simplemente hay que reconocer que la vida es mejor cuando se saborea y que se trabaja mejor cuando estamos concentrados. Luego haz el compromiso de intentarlo, tomando algunos de los pasos a continuación.

¡Pero no puedo cambiar!
Habrá alguno de ustedes que admitirán que sería bueno ir más despacio, pero simplemente no pueden hacerlo ... tu trabajo no lo permite, o vas a perder ingresos si no haces muchos proyectos , o que vivir en la ciudad hace muy difícil andar tranquilo. Es un hermoso ideal si vives en una isla tropical, en el campo o si tienes un trabajo que permita controlar tu horario ... pero eso no es aplicable a tu vida. Yo digo: ¡tonterías!. Asume la responsabilidad de tu vida. Si tu trabajo te obliga a correr, toma el control. Haz cambios en lo que haces, en la forma de trabajar; si es necesario habla con tu jefe. Y si es en verdad inevitable, puedes cambiar de trabajo. Tú eres responsable de tu vida. Si vives en una ciudad donde todo el mundo corre, date cuenta que no tienes que ser como los demás. Puedes ser diferente. Puedes caminar en vez de conducir en el tráfico a la hora pico. Puedes tener menos reuniones. Puedes trabajar en menos cosas pero más importantes. Puedes estar menos tiempo en tu iPhone o Blackberry y desconectarte a veces. El entorno no controla tu vida – tú lo haces. No te voy a decir cómo asumir la responsabilidad de tu vida, pero una vez que tomes la decisión, el cómo llegará con el tiempo.

Consejos para reducir el ritmo de tu vida.
No puedo darte una guía paso a paso para avanzar más lento, pero aquí hay algunas cosas a considerar y quizás adoptar, si funcionan para tu vida. Algunos puntos pueden requerir que cambies algunas cosas importantes, pero se pueden hacer con el tiempo.

  1. Haz menos. Reduce tus proyectos en tu lista de tareas, de lo mucho que tratas de hacer cada día. No te centres en la cantidad sino en la calidad. Elige 2 ó 3 cosas importantes - o incluso sólo una cosa importante - y trabaja en esas primero. Guarda las más pequeñas y las tareas rutinarias para más tarde, pero tómate el tiempo para concentrarte. Read more.
  2. Asiste a menos reuniones. Las reuniones son por lo general una gran pérdida de tiempo y devoran tu día, obligándote a forzar las cosas que realmente necesitan atender, y hacen que te apures. Trata de programar períodos de tiempo sin interrupciones, para que no tengas que correr de una reunión a otra.
  3. Practica la desconexión. Planea momentos para apagar tus dispositivos y tus notificaciones por correo electrónico y otras cosas. Tiempo sin llamadas telefónicas cuando estás creando, cuando estás pasando el tiempo con alguien o simplemente leyendo un libro; mientras das un paseo, o simplemente concéntrate en comer. Incluso te puedes desconectar por un día entero, y no resultar lastimado. Te lo prometo.
  4. Date tiempo para prepararte y llegar a tiempo. Si corres constantemente a tus citas o a otros lugares donde debes estar, es porque no programas en tu agenda el tiempo suficiente para alistarte y viajar. Modifica tu horario y dale tiempo a estas cosas. Si piensas que sólo te toma 10 minutos para estar lista para el trabajo o una cita, tal vez puedas darte 30-45 minutos, así no tendrás que afeitarte aprisa o maquillarte en el coche. Si piensas que puedes llegar en 10 minutos, tal vez si te das 2-3 veces esa cantidad puedas ir sin prisas y tal vez incluso llegar temprano.
  5. Practica sentirte cómoda al estar sentada sin hacer nada. Una cosa que he notado es que cuando la gente tiene que esperar, se vuelven impacientes o incómodos. Ellos quieren su dispositivo móvil o por lo menos una revista porque de pie y esperando es, o bien una pérdida de tiempo o algo que no está acostumbrado a hacer sin sentirse inseguro. En vez de eso, trata de estar allí sentada, mirando a tu alrededor, sumergiéndote en el ambiente. Trata de estar parada en la fila, viendo y escuchando a la gente que está ahí. Se necesita práctica, pero después de un tiempo, lo harás con una sonrisa.
  6. Toma en cuenta que si no se hace, está bien. Siempre hay un mañana. Y sí, sé que es una actitud frustrante para algunos de ustedes que no les gusta la lentitud, la desidia o la vida sin plazos firmes, también es la realidad. El mundo seguramente no se acabará si no haces esa tarea hoy. Tu jefe puede enojarse, pero la empresa no se derrumbará y la vida continuará, inevitablemente. Y las cosas que necesiten hacerse se harán. 
  7. Comienza a eliminar lo innecesario. Cuando haces las cosas importantes con atención, sin prisa, habrá cosas que se queden sin hacer. Y tienes que preguntarte: ¿Qué tan necesarias son estas cosas? ¿Qué pasaría si dejara de hacerlas? ¿Cómo puedo eliminarlas, delegarlas o automatizarlas?
  8. Practica la atención. Basta con aprender a vivir en el presente, en lugar de pensar demasiado en el futuro o en el pasado. Cuando comas, saborea plenamente tu comida. Cuando estás con alguien, atiéndelo por completo. Cuando estás caminando aprecia tu entorno, sin importar dónde te encuentres. Para leer más sobre el tema consulta  Read this y también The Mindfulist  
  9.  Poco a poco elimina los compromisos. Nos comprometemos en exceso y por eso andamos tan acelerados. No me refiero sólo al trabajo, los proyectos, las reuniones y cosas similares. Los padres tienen un montón de cosas que hacer con y para sus hijos, y saturamos a nuestros hijos también. Muchos de nosotros tenemos vidas sociales ocupadas, compromisos cívicos, entrenamientos o jugamos en los equipos deportivos. Tenemos clases, grupos y aficiones. Pero al tratar de meter tanto en nuestras vidas, en realidad estamos deteriorando la calidad de vida. Poco a poco elimina compromisos, escoge 4-5 que sean esenciales y observa que el resto, aunque agradables o importantes, simplemente no encajan en estos momentos. Cortésmente, informa a la gente que no tienes tiempo para asistir a esos compromisos.

Prueba con estas cosas. La vida es mejor cuando andamos sin prisas. Y dada la naturaleza fugaz de esta vida, ¿por qué desperdiciar el momento sólo por estar apresurados?

Recuerda la cita al comienzo del artículo: si la naturaleza puede hacer todo sin prisas, tú también puedes.

 Zen Habits is about finding simplicity in the daily chaos of our lives. It’s about clearing the clutter so we can focus on what’s important, create something amazing, find happiness.
It also happens to be one of the
Top 25 blogs and Top 50 websites in the world, with about 237,000 readers, and is uncopyrighted. Zen Habits features one or two powerful articles a week on: simplicity, health & fitness, motivation and inspiration, frugality, family life, happiness, goals, getting great things done, and living in the moment.
My name is Leo Babauta, and I’m the creator and writer here. I’m married with six kids, I live in San Francisco (just moved here from Guam), I’m a writer and a runner and a vegan

martes, 3 de julio de 2012

Vivir en armonía con la Naturaleza, por el Jefe Oscar Moreno


                                              Traducción del inglés al español

La forma de vida Lakota no es otra cosa más que vivir en armonía con la Naturaleza. Nuestra Madre Tierra nos cuida, pero a veces la Tierra se cansa y requiere la asistencia de su cerebro, la gente. Sí, nosotros somos la Tierra. No, no nos limitamos a vivir sobre la tierra, nosotros somos la Tierra tanto como lo es un árbol o una roca. 

A veces, la Tierra no puede cuidar de sí misma por eso necesitamos ayudar ejecutando un plan. No podemos hacernos a un lado y esperar que la Tierra se cure a sí misma, necesitamos darle una pequeña dosis de energía. Haz algo cada día para ayudar a la Tierra, lo que sea, pero hazlo.

Y recuerda que cuando actúas con amor eres parte del corazón de la Tierra y no sólo te nutres a tí mismo, sino a los demás también. Así que seamos todos el corazón de la Tierra y enviemos amor sanador.

No seas complaciente con la información que recibes de otros. La espiritualidad es algo más que la intelectualidad y debes integrarla a tu vida, sólo entonces puede crear un cambio real. Si no integras lo que aprendes, todo es vacío, sólo más bla, bla, bla, que satura tu cerebro.

Chief Oscar Moreno is a traditional Elder, a Sun Dance Chief at the Rosebud Sun Dance at Crow Dog’s Paradise, Lakota Territory and a member of the Council of Chiefs. 

Copyright 2010 Chief Oscar Moreno 
All Rights Reserved

Dos listas que debes checar cada mañana por Peter Bergman



                                                Traducción del inglés al español
Estaba retardado para mi reunión con el director general de una compañía de tecnología y le estaba enviando un correo electrónico desde mi iPhone, mientras caminaba hacia el ascensor del edificio de oficinas de su compañía. 

Me mantenía enfocado en la pantalla mientras subía hasta el sexto piso. Yo seguía escribiendo con mis pulgares cuando las puertas del ascensor se abrieron y salí sin mirar para arriba. Entonces oí una voz detrás de mí: "piso equivocado". Volteé a mirar al hombre quien sostenía la puerta abierta para que yo regresara, era el director general, con una gran sonrisa en su rostro. Había estado en el ascensor conmigo todo el tiempo. "Te pillé", dijo. El mundo se mueve rápido y está tomando más velocidad. Tanta tecnología. Tanta información. Hay tanto que entender, que pensar, que reaccionar.

Hace poco tiempo una amiga tomó un nuevo trabajo como jefe de aprendizaje y desarrollo en un banco de mediana inversión. Cuando llegó a trabajar el primer día encendió su computadora, se conectó con la contraseña que le habían dado y encontró 385 mensajes que ya la estaban esperando. De esta manera, tratamos de acelerar para igualar el ritmo de la acción que nos rodea. Nos quedamos hasta las 3 am tratando de responder a todos nuestros correos electrónicos. Twitteamos, entramos al facebook y nos enlazamos. Exploramos sitios web de noticias para asegurarnos que nos mantenemos al día sobre las últimas actualizaciones. Y salivamos cada vez que escuchamos el pitido o la vibración de un nuevo mensaje de texto.

Pero eso es un error. La velocidad con que la información se precipita hacia nosotros es inevitable (y cada vez es peor). Pero tratar de atraparla toda es contraproducente. Cuanto más rápido vienen las olas, más deliberadamente necesitamos navegar. De lo contrario nos esparciremos por doquier como partículas de arena, diseminadas en el olvido. Nunca antes ha sido tan importante mantener los pies en la tierra y saber lo que es importante. Nunca antes ha sido tan importante decir "No". No, no voy a leer ese artículo. No, no voy a leer ese email. No, no voy a tomar esa llamada telefónica. No, no voy a asistir a esa reunión.

Es difícil hacerlo porque tal vez, sólo tal vez, la siguiente pieza de la información será la clave de nuestro éxito. Pero nuestro éxito en realidad depende de lo contrario: de nuestra voluntad para arriesgarnos a perder algo de información. Porque tratar de concentrarse en todo eso es un riesgo en sí mismo. Nos agotaremos y estaremos confusos, nerviosos e irritables. Y no nos daremos cuenta que el director general está de pie junto a nosotros en el ascensor.

El Virginia Tech Transportation Institute realizó un estudio sobre los accidentes de tráfico, poniendo cámaras en los coches para ver lo que sucede justo antes de un accidente. Observaron que en el 80% de los accidentes el conductor se distrajo durante los tres segundos previos al accidente. En otras palabras, desviaron su atención: marcando el celular, cambiando la estación del radio, dando un mordisco al bocadillo, tal vez revisando un texto - y no se dieron cuenta que algo cambió en su alrededor. Después se estrellaron. El mundo cambia rápidamente, y si no nos mantenemos enfocados en la carretera resistiendo a las distracciones que, aunque tentadoras, nos desconcentran, aumentamos las probabilidades de un accidente.

Ahora es un buen momento para hacer una pausa, priorizar y enfocar. Haz dos listas:
Lista 1: Lista de enfoque (el camino)
 ¿Qué estás tratando de lograr? ¿Qué te hace feliz? ¿Qué es importante para tí? Planea tu tiempo alrededor de esas cosas. Porque el tiempo es uno de tus recursos limitados y no importa cuánto te esfuerces no puedes trabajar 25/8.
Lista 2: Tu lista para ignorar (las distracciones)
Para tener éxito en el uso adecuado de tu tiempo, tienes que preguntarte también qué es lo importante y evitar a menudo las cuestiones complementarias: ¿Qué es lo que no quieres lograr? ¿Qué no te hace feliz? ¿Qué no es importante para tí? ¿Qué se interpone en el camino?

Algunas personas ya tienen la primera lista. Muy pocos tienen la segunda. Sin embargo, dada la facilidad con la que nos descuidamos y las distracciones que tenemos hoy en día, la segunda es más importante que nunca. Los líderes que continuarán prosperando en el futuro, conocen las respuestas a estas preguntas y cada vez que algo demanda su atención se preguntan si seguirán adelante o lo ignorarán. Lo que significa que no debes crear estas listas y luego guardarlas en un cajón. Estas dos listas son tu mapa de cada día. Revísalas todas las mañanas, junto con tu agenda, y pregúntate: ¿cuál es el plan para hoy? ¿Dónde voy a gastar mi tiempo? ¿En qué me enfocaré? ¿Cómo podría distraerme? Así encontrarás el coraje para seguir adelante, tomar decisiones y tal vez decepcionar a algunas personas.

Después de que el director me pilló en el ascensor, me habló de la reunión que acababa de tener. Fue una reunión de todos los finalistas, de los cuales él era uno, que competían por el título del Empresario del Año. Esta fue una reunión importante para él - como lo era para todos los que aspiraban al título (todos los jueces asistieron) - y antes de entrar él había tomado dos decisiones explícitas: 1. Centrarse en la propia reunión y 2. No checar su Blackberry.

Lo que más le sorprendió fue que él era el único que no estaba pegado a un dispositivo móvil. ¿Acaso los otros directores generales no estaban interesados ​​en el título? ¿Eran sus empresas tan dependientes de ellos que no podían estar ausentes durante una hora? ¿Comunicaba eso algo bueno a los jueces? Sólo había una cosa que era más importante en ese momento y era que sólo un director, cuya conducta reflejó esa importancia, supo en qué enfocarse y qué ignorar. Sea o no que gane el título, por ahora ha ganado la partida.


Peter Bregman is a strategic advisor to CEOs and their leadership teams. His latest book is 18 Minutes: Find Your Focus, Master Distraction, and Get the Right Things Done. To receive an email when he posts, click here.

Photo credits:
TALKING ON MOBILE PHONE
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martes, 26 de junio de 2012

Gnani Yoga parte 1 -Yamas por la Dra. Elena Moreno


Traducción del inglés al español
 
Con frecuencia he llamado al Gnani Yoga, "Nana Yoga", porque me recuerda los consejos de amor que una Nana o Abuela le daría a sus nietos: "Sé amable. No tomes nada que no sea tuyo. No golpees. Di la verdad. No hay segundo. No dejes que nadie te toque ahí abajo” Equilibrado, práctico, sencillo, al grano.

El Gnani Yoga lleva esa misma simplicidad directa. Nos enseña cómo interactuar con los demás y cómo ser responsables y respetuosos.
Tradicionalmente el Gnani Yoga se basa en cinco Yamas y Niyamas. En este primer segmento, de un artículo de dos partes, veremos los cinco Yamas; los conceptos sociales fundamentales del Gnani Yoga que nos ofrecen pautas para nuestra interacción con los demás. Ellos son:
1) No violencia,
2) Veracidad,
3) No robar,
4) Responsabilidad sexual,
5) Ausencia de codicia.

Cada Yama parece ser simple pero si lo analizamos  de cerca y lo practicamos, nos damos cuenta que son en realidad construcciones éticas muy complejas.

1. Ahimsa, el yoga de la NO-VIOLENCIA es un reto importante. Esto significa que estamos de acuerdo en convertirnos en un ser inofensivo, renunciando a toda forma de violencia: física, emocional, mental y espiritual. Además, una persona no violenta no sólo vive en relación de respeto con los demás, sino también en relación con los animales, las plantas y todos los demás elementos de nuestro planeta. Nunca debemos expresar nuestro enojo golpeando o lastimando a otro ni utilizar otras formas sutiles de violencia. Las herramientas de la rabia son numerosas, una lengua afilada, el sarcasmo, el humor hiriente, comentarios racistas, todos ellos tienen la capacidad de causar un gran daño. Incluso cuando no hay contacto físico un gesto vulgar, la postura o señalar, puede herir tan profundo como un arma punzante.

Ser verdaderamente conscientes de lo que decimos y hacemos es vital para vivir una vida sin violencia. Tenemos que estar siempre vigilantes de que nuestras acciones, nuestras palabras e incluso nuestros pensamientos no perjudiquen a otros. El doctor Martin Luther King, Jr. dijo: "La no violencia significa evitar no sólo la violencia física externa, sino también la violencia interna espiritual. No sólo te rehuses a dispararle a un hombre, sino también evita odiarlo."

2. Satya, el Yoga de la Veracidad es la práctica de vivir una vida honesta y correcta, sin engaños. La Verdad, en sentido común, puede ser difícil de definir porque la Verdad está en relación con nuestras experiencias personales. Lo que es verdad para una persona es mentira para otra. La verdad es muy complicada, casi hasta el punto de ser indefinible. Por ejemplo ¿Recurrimos a la verdad cuando expresamos una opinión? ¿Son nuestros juicios, simples apreciaciones o evaluaciones personales, el mejor acierto? Al expresar "Juro decir la Verdad, toda la Verdad y nada más que la Verdad" ¿En realidad es posible para mí garantizar que digo la Verdad? ¿No sería más apropiado decir “juro dar la declaración más precisa de mi experiencia”?

A medida que se desarrolla nuestra comprensión de la Yoga de la Verdad nos damos cuenta de que la Verdad es mucho más que la veracidad. La veracidad exige que mantengamos los compromisos. Cuando decimos que vamos a hacer algo, tenemos que hacerlo. La veracidad exige que definamos nuestros valores y creencias y vivamos dentro de la estructura que imponen. La Verdad insiste en que haya congruencia entre nuestras palabras y nuestras acciones. La veracidad nos obliga a vivir en la exactitud de lo que definimos como la Acción Correcta.

Al ir progresando en nuestra experiencia de la Verdad empezamos a darnos cuenta de que hay una VERDAD superior que está más allá de la mera opinión, creencia o experiencia personal. Esta VERDAD es una comprensión espiritual profunda, que es más grande que nuestra existencia en el tiempo y el espacio. Satya, el Yoga de la Verdad es la búsqueda de esa VERDAD eterna y la realización de ese orden superior dentro de nuestras vidas.

3. Asteya, el yoga de no robar es la práctica de no tomar lo que no es nuestro y sólo recibir lo que se da libremente. Se trata de respetar los bienes, los ideales y las ideas de los demás. Aunque muchos de nosotros nunca entraríamos en una tienda a robar un artículo o entrar en la casa de nuestro vecino para tomar su propiedad, debemos cuidarnos de otras formas más sutiles de robo. ¿Cuántos de nosotros copiamos software sin comprarlo? O descargamos películas, música o programas de televisión sin pagar por ello. Debido a que es digital ¿Es el robo de la propiedad intelectual menos malo que el robo de algo físico como una computadora? O ¿Qué tal de aprovecharse de alguien en situación económica desesperada y negociar un precio favorable o incluso un juicio hipotecario sobre su propiedad? ¿Es robar cuando nos apropiamos de la idea de un compañero de trabajo y la presentamos como nuestra? ¿Qué hay de devolver una prenda de vestir después de usarla una vez, sabiendo que nunca tuvimos la intención de conservarla? ¿O vender un coche sin explicar que fue chocado? ¿Y cuántos de nosotros hemos comprado un artículo en un mercado de pulgas sospechando que pudo haber sido robado? ¿O si tratas de seducir al marido de tu amiga?

El Yoga de no robar pone en entredicho cualquier acto de tomar, recibir, prestar, pedir prestado o cualquier forma de violación de los derechos de propiedad de otros. En un nivel más sutil, también se adentra en el territorio profundo de los deseos, los celos y codiciar lo que otros tienen. Es aprender a estar contentos con lo que la vida nos presenta, respetando al mismo tiempo el lugar, la propiedad y las circunstancias de los demás.

4. El Yoga de la responsabilidad sexual se llama Brahmacharya. La responsabilidad sexual requiere que tengamos un conocimiento sexual completo para que podamos tomar las decisiones sexuales de la mejor manera posible. Después de todo ¿Cómo podemos tomar decisiones sexuales responsables si no entendemos nuestra propia sexualidad? Eso significa aprender la mecánica del sexo y también entender nuestro cuerpo y cómo y por qué funciona. Una parte de eso es, sin duda, aprender a usar nuestro cuerpo para el mayor placer y satisfacción. La saludable expresión sexual honesta es una parte importante de nuestras relaciones humanas, del desarrollo social y un factor importante para gozar de buena salud física y emocional.

La responsabilidad sexual nos obliga a controlar nuestros deseos. Debemos determinar nuestros valores sexuales y tener la disciplina de vivir dentro de esos valores. La responsabilidad sexual es no abusar o explotar.  La responsabilidad sexual nos enseña a controlar nuestros impulsos sexuales y deseos lujuriosos. Responsabilidad sexual es tomar en cuenta a nuestra pareja, buscar el beneficio mutuo y expresarnos en formas no violentas. La responsabilidad sexual exige que protejamos a nuestra pareja de enfermedades. La responsabilidad sexual respeta la concepción y se asegura de evitar un embarazo no deseado.

Por encima de todo el Yoga de la Responsabilidad Sexual reconoce que la expresión sexual, incluso en su forma más elemental, es un acto sagrado y que nuestro cuerpo y la energía creativa generada a través del sexo es divina por naturaleza y por lo tanto digna del mayor respeto. En las prácticas más avanzadas y completas de Brahmacharya el practicante puede optar por el celibato o por los ejercicios de Tantra Yoga.

5. Aparigrapha, el Yoga de la no codicia se trata de usar sólo lo que necesitamos y de respetar el derecho de otros a compartir también en abundancia. La no codicia nos obliga a controlar nuestros deseos desenfrenados. Nos enseña a aprender lo que es suficiente -suficiente comida, suficiente bebida, bastantes cosas, suficiente dinero. Darle a nuestro cuerpo todo lo que ambiciona tener, nos conduce a desear o acumular. El compartir, la generosidad y la caridad son partes del yoga de la no codicia, ya que permitimos a otros disfrutar de los beneficios de nuestras ideas y creatividad. La no codicia es dar a otros un servicio impersonal y ayudarles a crear su propia abundancia, proporcionándoles las herramientas y oportunidades que necesitan para crecer. La no codicia es dar becas, ofrecer nuestro tiempo, asesorar a un niño; es decir, dar apoyo a los demás.

Conservar nuestra abundancia implica prepararse para el futuro, pero no debe convertirse en acaparamiento. El Yoga de la no avaricia se trata de evitar el apego a nuestras cosas y siempre estar conscientes del peso, las ataduras y la responsabilidad de la abundancia. Aparigrapha no se detiene en el miedo de querer ni se aferrar al materialismo. El yoga de la no codicia nos enseña el no apego y a estar siempre listos para partir con carga ligera. La sustentabilidad y la responsabilidad de preservar el medio ambiente y los recursos de nuestro planeta son también una parte importante del Yoga de la no codicia.

Te animo a tomarte el tiempo para explorar a fondo estos cinco conceptos aparentemente simples  y practicarlos en tu vida. Estos Yamas, además de ser guías prácticas para una vida exitosa, son senderos hacia profundas realizaciones que serán invaluables en tu viaje hacia la conciencia y la iluminación.

Copyright 2012 Elena Moreno
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GRANDMOTHER WITH BASKET
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Los escombros de nuestra vida por la Dra. Elena Moreno



Traducción del inglés al español

Desde que murió mi padre he ido desmantelando su casa. Encargarse de las posesiones de uno de los padres es una experiencia compleja. ¿Qué hay que conservar, qué compartir con los demás, qué donar a la caridad? ¿Está mal tirar algo que se atesora?

 Después de la muerte de mi madre, mi padre vendió dos casas grandes y resguardó todas sus pertenencias. Se quedó con las mejores, las más apreciadas y estimadas cosas de su vida juntos. 

 Es fácil saber qué hacer con los muebles especiales u obras de arte pero ¿Qué pasa con los pequeños tesoros que eran especiales para ellos, los objetos que tanto amaban y no estaban dispuestos a dejar?. 

 Cuando abrí los cajones del armario toda la ropa estaba exactamente como mamá la dejó cuando murió, hace casi diez años. Manteles con juego de servilletas meticulosamente almidonadas, planchadas y atadas con cintas de seda color pastel. Vajillas de plata, ahora sin brillo, cuidadosamente colocadas en un armario y que se usaban sólo  para invitados muy especiales.

 Encontré herramientas de ingeniería de precisión de los años 40, cuando papá comenzó su carrera, objetos que fueron sustituidos por los instrumentos digitales. Sin embargo, él los guardaba en la mesita de noche junto a su cama. Irónicamente su gran cantidad de diplomas estaban sin enmarcar en una vieja caja de zapatos almacenada en la parte alta de su armario. Yo había asumido  que los tenía enmarcados en su oficina, pero nunca enmarcó uno solo, la Universidad de Stanford se habría horrorizado por esta falta de respeto.

Por otro lado, las diapositivas y fotos de sus viajes por el mundo fueron conservadas con mucho cuidado en álbumes de plástico y colocadas en cajas etiquetadas. Sus prioridades son claras.

A medida que revisaba las fotos y diapositivas, vi escenas que eran para mí sólo paisajes, edificios y monumentos impresionantes. Sin el contexto de las emociones y pensamientos con que se recuerdan, no son más que fotos antiguas que no tienen sentido. Pero no era fácil desecharlas porque sabía que cada una de ellas era un recuerdo especial para mis padres. Yo estaba en un dilema, ¿Qué debo hacer con sus recuerdos? ¿Es desleal de mi parte si los tiro a la basura? ¿Por qué me preocupo tanto? Supongo que es porque los amaba. 

Eso me hizo pensar sobre mi vida y todos los objetos que había puesto en cajas y guardado en el clóset sólo para mi placer ¡Qué desastre para mis hijos! Nos saturamos de cosas con carácter especial porque son nuestros tesoros y tal vez a veces, porque son las puertas a una aventura del pasado que nos gusta recordar. Para alguien más serán un problema. Para ellos nuestras cosas son poco importantes si no tienen valor monetario.

Dicen que debemos recoger las experiencias en lugar de las posesiones. A esta altura de mi vida debo decir que estoy totalmente de acuerdo. Estoy firmemente decidida a empezar a deshacerme de cosas.

En cuanto a las cosas de mis padres, organizamos una fiesta, llamamos a la familia y pusimos todo como si fuera una venta de garaje. Así cada uno tomó lo que él o ella querían conservar. La casa está a la venta y los carros también. Lo que quede se donará o regalará a alguien que lo necesite.

Aún no sé qué hacer con los manuscritos de papá, sus diseños, premios y diplomas ganados por su arduo trabajo. Creo que voy a ponerlos en una caja y dejar que mis hijos lo decidan después de mi muerte.

Pienso en todo lo que fue su vida. Recuerdo las cosas bellas que amaban, los libros que fueron reconfortantes y las herramientas que eran tan necesarias -Mi madre no podía vivir sin cada olla, sartén o utensilio de cocina que poseía; ahora están dispersos, algunos entre la gente que amaban y otros entre personas que nunca conocieron.

Los escombros de nuestro paso por la tierra carecen de sentido y dejan de tener importancia una vez que morimos. El conjunto de cosas que llamamos nuestra vida se convierte en cenizas, se dispersa en el viento y se disuelve en la lluvia; -todo, a excepción de los recuerdos de nuestros seres queridos y los rasgos de su ADN que tan claramente veo en mis hijos, mis nietos y en mí misma.

Y, por supuesto, aún hay pena en mi corazón cuando me acuerdo de mis padres. Eso nunca se va. En verdad, en el fondo nada es real, sólo el amor.

Copyright 2012 Elena Moreno
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martes, 19 de junio de 2012

6 maneras de ayudar al niño a tener una sana relación con la comida por Casey Seidenberg



                                                                 Traducción del inglés al español
Mi hijo de 9 años de edad, vio un titular en mi email que decía: "10 alimentos que nunca debes  comer" Él me agarró y dijo: ¿Mamá, has leído esto? Pensé que no había alimentos que nunca debiéramos comer. Dijiste que todos los alimentos estaban bien de vez en cuando."
¡Me sentí muy orgullosa!

Como una madre que sabe demasiado acerca de nuestro sistema alimenticio y los riesgos potenciales para mis niños, me esfuerzo por mantener una sonrisa cuando mis hijos toman bocados de alimentos con colorantes artificiales en la práctica de fútbol o  se sirven Coca-Cola en una fiesta de cumpleaños. Me preocupaba haberlos dañado siempre por criarlos en torno a ciertos productos alimenticios. Así que el hecho de que mi hijo entendiera que los alimentos saludables son mejor opción, pero que toda la comida está bien en pequeñas dosis, me hace suspirar de alivio.

Muchos niños crecen con desórdenes alimenticios y hábitos no saludables con los alimentos. Entonces, ¿Cómo ayudar a nuestros niños a tener una sana relación con la comida?

Aquí están algunas sugerencias simples:
  1. Una comida, en especial la comida poco saludable, no debe utilizarse como una recompensa. El estímulo común utilizado por los padres "Cómete tus verduras para que puedas tener postre", claramente comunica a los niños que los vegetales deben ser evitados y los postres deseados.
  2. Los alimentos no deben utilizarse como un castigo tampoco. Quitar el postre para disciplinar enseña a los niños que el postre es el premio.
  3. Etiquetar a un alimento como "malo" puede hacer que los niños se sientan culpables o mal con ellos mismos al comerlo. Se pueden etiquetar los alimentos poco saludables como "comida ocasional", así estos alimentos serán en realidad los que debemos comer sólo algunas veces.
  4. Los alimentos poco saludables tampoco deben ser etiquetados como "recompensa". ¿No sería genial si nuestros hijos percibieran un delicioso durazno o una rebanada de sandía como un premio?
  5. Un niño obligado a comer no puede aprender lo que se siente tener hambre, estar lleno o cómo escuchar a su cuerpo. A veces los niños no tienen hambre, eso está bien. Entonces no los obliguemos a comer cinco bocados más.
  6. Enseñar a los niños que un día de fiesta o celebración es pasar tiempo con amigos, participar en una actividad divertida o estar activos juntos, en lugar de limitarse a consumir una gran cantidad de comida y bebida, es un mensaje importante. Cuando nuestros hijos sean adolescentes y ganen un campeonato deportivo o cuando sean adultos y reciban una promoción, esperamos que entiendan que no es necesario que la celebración se centre en el consumo excesivo de alimentos y bebidas.
Así, aunque me guste decirles a mis hijos que nunca deben comer en McDonald´s y que siempre rechacen la soda y los productos alimenticios fluorescentes, eso no es un mensaje saludable. Y conociendo a la mayoría de los niños, esto puede provocar que se esfuercen más en poner sus garras  sobre el fruto prohibido.

Entonces, ¿cuál es el mensaje correcto para nuestros hijos?
El mensaje correcto es que ciertos alimentos nutren nuestros cuerpos, nos hacen fuertes y nos ayudan a sentirnos bien. Debemos llenar nuestro cuerpo con estos alimentos cuando tenemos hambre. Otros alimentos no hacen esas cosas maravillosas por nosotros, por lo que debemos comerlos de vez en cuando. Todos los alimentos deben disfrutarse.

Así que, si eres como yo, esconde tus gestos y mantén la boca cerrada cuando ellos ingieran sus bocadillos de Spider-Man, porque la "comida ocasional" está absolutamente bien a veces.

Seidenberg is the co-founder of Nourish Schools, a D.C.-based nutrition education company.
Photo credit:
Katrina Wittkamp - Getty Images